En total, ya son 160 los chicos y chicas que accedieron a trabajos registrados desde que se puso en marcha el Programa de Responsabilidad de la Comunidad.
Un total de 55 jóvenes de familias vulnerables consiguieron empleo formal durante el último año gracias a los cursos de empleabilidad que financian los vecinos de Nordelta a través del Programa de Responsabilidad de la Comunidad. Se trata de una iniciativa que lleva adelante la Asociación Vecinal Nordelta (AVN) desde 2022, con el objetivo de ofrecer herramientas concretas a los egresados de escuelas secundarias de barrios cercanos.
Durante 2024, se anotaron en estos cursos 169 chicos y chicas, de los cuales 139 los completaron. Hasta el momento, 55 de ellos ya lograron insertarse en el mercado laboral con empleos registrados, mientras que otros 27 también están trabajando, aunque en condiciones informales.
El empleo formal implica acceso a la seguridad social, estabilidad, licencias pagas y otros derechos básicos que marcan un antes y un después para quienes vienen de contextos de alta vulnerabilidad. Según datos citados por el diario La Nación, sólo 3 de cada 100 jóvenes de estas familias acceden a un trabajo en blanco, por lo que cada nuevo caso representa una transformación profunda para todo el grupo familiar.
Los cursos son dictados por cinco organizaciones de reconocida trayectoria: las fundaciones María de Guadalupe, Forge, Nordelta, Empujar y Cáritas San Isidro. La mitad de las capacitaciones estuvieron a cargo del colegio María de Guadalupe, que fue reconocido internacionalmente por su calidad educativa y su capacidad de integración social.
Desde el lanzamiento del programa en 2022, ya finalizaron su formación 357 jóvenes, de los cuales 160 tienen hoy un empleo registrado. En lo que va de 2025, ya pasaron por los cursos 41 chicos y chicas, y hay otros 66 actualmente en formación.