En Nordelta, la Asociación Vecinal trabaja en un plan integral para reducir la cantidad de residuos húmedos y promover el compostaje, en línea con una normativa provincial que exige disminuir este tipo de desechos en barrios cerrados.
La iniciativa es coordinada por Luciana Quinteros, responsable del área de Higiene Urbana de Medio Ambiente de AVN, quien explicó: “Tenemos un plan de concientización para reducir la generación de residuos orgánicos y compostar más. Nuestro trabajo es mantener la ciudad limpia, lo que implica trabajar con la separación de residuos, la limpieza de la Troncal y los cordones, entre otras tareas”.

El programa se enmarca en la resolución 190/24 del Ministerio de Ambiente de la Provincia de Buenos Aires, que establece que barrios privados como Nordelta deben reducir un 25% de los residuos orgánicos domiciliarios en dos años y alcanzar el 50% en los cuatro años siguientes.
Actualmente, cerca del 50% de los residuos generados en la ciudad son orgánicos, lo que representa una oportunidad para su reutilización mediante el compostaje. En ese sentido, Quinteros señaló: “Muchas de las cosas que pide la normativa ya las hacíamos. Ahora estamos enfocados en trabajar con los residuos orgánicos. Este es un desafío importante que requiere un cambio de hábitos en la vida cotidiana”.
Como parte del plan, ya se implementaron experiencias piloto en los barrios Barrancas del Lago y El Palmar, donde se promueve tanto el compostaje domiciliario como el comunitario, con composteras instaladas en espacios comunes.
El compostaje permite transformar restos orgánicos en abono natural mediante un proceso biológico que no genera olores ni riesgos para la salud. Entre los residuos que pueden utilizarse se incluyen restos de frutas y verduras, yerba, café, hojas secas, papel y cartón, entre otros.
Desde AVN indicaron que durante este año se sumarán más barrios y consorcios a la iniciativa, con el objetivo de ampliar el alcance del programa y avanzar en el cumplimiento de la normativa.
Finalmente, Quinteros destacó: “Lo que más me motiva es ir generando un cambio en las personas. El desafío es que los vecinos sigan tomando conciencia de la importancia de separar, reciclar y compostar para reducir el impacto ambiental”.










