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Autos: Solo 1 de cada 700 autos nuevos en Argentina es eléctrico y crecen las dudas sobre el rumbo de la movilidad sustentable

Mientras Europa acelera la transición hacia vehículos eléctricos, Argentina avanza a paso lento y sin una estrategia nacional clara.

Aunque el interés por la electromovilidad crece entre los vecinos de Nordelta y zonas aledañas, Argentina está muy lejos de alcanzar los niveles de adopción que muestran otros países. Según un informe de la Universidad Austral, apenas el 0,14 % de los autos nuevos vendidos en 2024 fueron 100 % eléctricos, lo que equivale a uno cada 700 vehículos.

El trabajo fue elaborado por el Mag. Ing. Alejandro Sureda, director de la Maestría en Movilidad y Gestión Automotriz de esa casa de estudios, y revela un panorama preocupante: la falta de incentivos, infraestructura adecuada y una hoja de ruta nacional podrían dejar al país fuera de la transición global hacia una movilidad más limpia.

El híbrido sigue siendo la opción más elegida, con un 86 % de los vehículos electrificados vendidos durante el último año. En contraste, países como Noruega ya alcanzaron un 40 % de autos eléctricos puros (BEV) en circulación.

En cuanto al marco legal, Argentina aún no sancionó su Ley de Movilidad Sustentable ni fijó una fecha para dejar atrás los motores a combustión. Si bien existen incentivos puntuales como el 0 % de patente en CABA, no hay una estrategia federal coordinada.

Uno de los principales cuellos de botella es la infraestructura: solo hay 113 puntos de carga pública registrados en todo el país, en su mayoría de carga lenta, lo que impide un uso eficiente fuera del ámbito urbano. Esto contrasta con la densidad de cargadores que existe en Europa, 80 veces mayor.

En el plano industrial, el informe reconoce avances como la producción nacional de modelos urbanos por parte de Volt Motors, Coradir y Sero Electric, aunque todavía sin escala. También se menciona que Toyota estudia fabricar una Hilux eléctrica en Zárate, decisión que dependerá de políticas regulatorias estables. En 2024 se inauguró en La Plata la primera planta de celdas de litio del país, pero se considera solo un paso inicial.

“El 2025 puede ser un punto de inflexión: si no se alinean incentivos, infraestructura y producción, Argentina corre el riesgo de quedar rezagada”, advierte Sureda.

Para muchos vecinos de la zona norte que ya comenzaron a apostar por la movilidad eléctrica —como ocurre con la creciente presencia de cargadores en Nordelta y centros comerciales de la región—, el futuro ya llegó. La pregunta es si el país logrará ponerse a la altura.

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