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miércoles 23 de junio de 2021

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El peligro de naturalizar la desinformación

Por Juan Pablo Firpo

Con la llegada del Covid-19 vimos como las fakes news proliferaban por todas las redes sociales, Facebook, WhatsApp e Instagram. Qué hacer ante la “infodemia”.

La desinformación está presente entre nosotros y nosotras. El punto es preguntarse si lo que seleccionamos para leer es verídico o no. ¿Cómo lo hacemos? Podemos chequear la noticia que elegimos con 3 fuentes de información. Combatir la desinformación no se logra de un día para el otro, pero sí requiere que nos comprometamos como sociedad a poner en tela de juicio lo que vayamos a leer.

Con la llegada del Covid-19 vimos como las fakes news proliferaban por todas las redes sociales, Facebook, WhatsApp e Instagram. ¿Sabés lo que es la Infodemia? La infodemia es una epidemia de información que incluye difundir múltiples intentos de difusión de noticias falsas con objetivos. Hay que tener en claro que la desinformación aumenta al mismo nivel que la producción y distribución de los contenidos informativos. Por ende, la infodemia lo que genera es la aceleración del proceso de fakes news y logra que se mantenga con el paso del tiempo. Es fundamental entender que la circulación de información incorrecta atenta contra la salud mental y física de las personas y algunos síntomas son el pánico, la angustia y la ansiedad, depresión y agobio.

Marcelo Bielsa, técnico argentino de fútbol que dirige actualmente el Leeds de la Premier League de Inglaterra, expresó en una conferencia de prensa: “La desinformación es un elemento que separa, disuelve, en vez de construir. Sobre todo la desinformación cuando tiene objetivos, no cuando es casual”. La desinformación es una araña que conecta a cientos de miles de personas. Es una hormiga que pone sus huevos y que camina con el paso del tiempo. Y en ese camino se ven muchas personas afectadas. Como joven de 20 años y estudiante de Periodismo, entiendo que el avance de las nuevas tecnologías como el Internet, nos brindan un montón de oportunidades para estudiar, desarrollarnos y crecer como personas pero también nos dan la posibilidad de hacer una autocrítica, de parar la pelota y de pensar que hay detrás de compartir una noticia falsa, con qué objetivo y de tener en cuenta el impacto que puede tener en los demás. La desinformación es una tormenta fuerte que no para y alcanza a cada vez más personas y siento que la mayoría del país no quiere que eso suceda. No queremos que la gente reciba información falsa porque no es ético y atenta contra la salud mental y física de la sociedad. Entonces es sumamente importante que antes de compartir una noticia, chequeemos con mínimo 3 fuentes de información, por ejemplo: 3 diarios.

Somos privilegiados con respecto al acceso a la información que tenemos como ciudadanos y ciudadanas, de poder tener la chance de seleccionar el material informativo que vayamos a utilizar para nuestras tareas o trabajos. Está en cada uno y cada una valorar la herramienta de la información y poder distinguir con atención la veracidad de las noticias que leemos a diario para enriquecer no solo a nuestra comunidad sino también a nuestra democracia.

Por Juan Pablo Firpo – Estudiante de Periodismo – Vecino de Nordelta