La colectividad judía en zona norte se prepara para recibir el año nuevo.
Muchas son las efemérides que conmemoramos a lo largo del año, entre ellas se encuentra el año nuevo –Rosh haShaná-, el cual viene acompañado por un instrumento muy especial que denominamos Shofar.
El Shofar es un instrumento de viento, generalmente fabricado con el asta de un carnero, y que se hace sonar en el comienzo del año despertando en nuestros corazones la esperanza y la alegría. Este año, siguiendo nuestra milenaria tradición, el toque del Shofar se realizará el día 17 de Septiembre, jornada en la que todas las sinagogas del mundo serán iluminadas con su profundo y renovador sonido.
Ahora bien, quisiera llamar su atención sobre tres de las percepciones que el sonido del Shofar despierta en quienes lo escuchamos: grandeza, alerta y misterio. La sensación de grandeza nos invade al observar este asombroso mundo en el que convivimos. La alerta nos prepara para estar siempre dispuestos a actuar y cooperar ante los imprevistos y situaciones que deseamos rectificar. Y el misterio es el ingrediente que aporta la magia a nuestras existencias, ya que resulta imposible predecir qué sucederá durante el año que está por venir.
La grandeza, la alerta y el misterio nos acompañan diariamente y desde la Comunidad Judía de Nordelta queremos desearles que el año 5784 sea un tiempo para experimentar la grandeza del mundo desde la disposición genuina para cooperar y descubrir todo lo positivo que juntos podemos hacer suceder. Recuerden que Judaica Norte es una casa abierta, su casa, y queremos invitarles a recibir con nosotros el nuevo año, no duden en contactarnos.
¡Shaná tova! ¡Buen año!
Rabino Eliyahu Peretz
Judaica Norte










