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Mora Mengual, la fuerza de la constancia: la gimnasta que ilusiona a Nordelta

Por Nahuel Leto

Empezó a los tres años, entrena con disciplina y ya compite entre las mejores del país. Vecina del barrio Tipas, Mora Mengual es la Deportista Revelación del Club Nordelta y una promesa firme de la gimnasia artística bonaerense.

A los tres años, cuando todavía había juegos que resolver y pañales que dejar atrás, Mora Mengual ya sabía qué quería. La gimnasia artística no apareció como una casualidad sino como un deseo temprano, casi inevitable. “Mi hermana hacía gimnasia artística y yo quería lo mismo. Me acuerdo que tenía que dejar los pañales para poder entrar. A partir de ahí, nunca paré”, cuenta hoy, con la naturalidad de quien hizo del esfuerzo una rutina y de la constancia una forma de vida.

Vecina del barrio Tipas, Mora es una de las grandes promesas de la gimnasia artística del Club Nordelta. Su crecimiento deportivo tuvo este año un reconocimiento doble: fue distinguida como Deportista Revelación del Club y, además, logró destacarse entre las 160 chicas que integran la disciplina. Un premio que no llegó de la noche a la mañana, sino como resultado de años de entrenamiento silencioso y perseverante.

Durante 2025, Mora compitió en tres torneos de la Federación Bonaerense de Gimnasia, donde se encuentra federada. El balance fue contundente: terminó entre las 12 mejores de toda la Provincia de Buenos Aires, lo que le permitió acceder a la competencia nacional. Allí, frente a las mejores gimnastas del país, finalizó en el 8° puesto, ubicándose entre las finalistas y confirmando que su proyección va más allá del ámbito local.

La vida cotidiana de Mora se organiza en torno al deporte. Estudia en el Colegio Marín de Nordelta y entrena nueve horas semanales, distribuidas en tres jornadas dentro de las instalaciones del Club. A eso se le suman horas de gimnasio destinadas al fortalecimiento físico, clave en una disciplina que exige potencia, control y resistencia. “Todos los planes por fuera de la práctica dependen de los horarios de gimnasia artística. A veces cancelo cumpleaños o eventos y no todos lo entienden. Quizás comprenden más mis amigas que sí hacen deporte”, reconoce.

Poner el cuerpo

La gimnasia artística suele verse desde afuera como un deporte elegante y liviano, pero Mora se encarga de desarmar ese mito. “Gimnasia en sí es difícil, aunque de afuera se vea fácil. Para mí, es equipo y compañerismo. Hay mucha adrenalina en cada movimiento. Siempre pienso en cómo voy a caer, cómo evitar golpes, porque te caés muchas más veces de las pensadas”, explica. Caídas, frustraciones y dolores forman parte del proceso tanto como los aplausos y los podios.

Entre sus referentes aparecen las integrantes de la selección nacional, aunque su principal guía fue siempre su hermana Mía, con quien compartió años de práctica hasta que ella decidió dejar la disciplina a los 14. El acompañamiento familiar fue clave desde el inicio. Sus padres, María José y Guillermo, acompañaron cada paso, entendiendo que el talento necesita contención para transformarse en proyecto.

“La lucha es contra la frustración. Y no sólo es tarea del entrenador, sino que tiene que venir desde la familia”, asegura su mamá. “Es un deporte lindísimo, pero requiere mucho esfuerzo y sacrificio. Como familia estamos presentes para darle ánimo. Las cosas se van dando si hay perseverancia”.

Una disciplina que forma

Desde el Club, el compromiso de Mora no pasa desapercibido. “Tiene presentismo perfecto y es un gran ejemplo”, destaca Romina Easarret, coordinadora de gimnasia artística y aeróbica del Club Nordelta. “Cada vez que una chica se desanima, le cuento que Morita empezó a los tres años y nunca faltó. Esto es una disciplina más que un deporte, y requiere mucha dedicación”.

La propuesta de gimnasia artística del Club se consolidó a lo largo de dos décadas. Hoy participan 160 chicas distribuidas en 11 grupos, organizados por edad y nivel. Más de 40 son niñas de apenas tres años, que dan sus primeros pasos sin perder de vista el disfrute. “Priorizamos a las personas antes que la exigencia por pasar de nivel”, subraya Easarret.

Mora integra el grupo más avanzado, en nivel 6. Su rendimiento ya tiene proyección nacional y su actitud promete ir todavía más lejos. “Fue un gusto quedar bien en el Nacional y una sorpresa recibir el premio en el Club. Ahora, voy por más”, dice, sin estridencias, como quien sabe que el camino recién empieza.

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