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jueves 5 de noviembre de 2026

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Nordelta: alumnos del Michael Ham colaboraron con 2.900 kilos de alimentos para organizaciones comunitarias

Alumnos de sexto año del colegio Michael Ham de Nordelta participaron durante el ciclo lectivo en tareas de voluntariado en el Banco de Alimentos de Buenos Aires, ubicado en Benavídez. Según informó la institución educativa, colaboraron en la clasificación y preparación de 2.900 kilos de alimentos, equivalentes a 8.700 platos de comida.

Clasificar productos, seleccionar los que están aptos para el consumo y preparar pedidos son algunas de las tareas que los estudiantes realizan en el Banco de Alimentos. Ese trabajo forma parte de un circuito que permite recuperar alimentos y acercarlos a comedores, escuelas y organizaciones comunitarias.

La participación del colegio se sostiene desde hace varios años. A lo largo del ciclo lectivo, un grupo de alumnos de sexto año se suma a las actividades de la fundación y colabora con la preparación de bolsones y pedidos que luego se distribuyen entre las instituciones destinatarias.

El Banco de Alimentos trabaja para reducir el hambre, mejorar la alimentación y evitar el desperdicio mediante la recuperación de productos aptos para el consumo. En ese proceso, el voluntariado aporta tiempo y trabajo para organizar los alimentos antes de su entrega.

Para los estudiantes del Michael Ham, la experiencia también permite conocer qué ocurre entre la recuperación de un producto y su llegada a una organización. Las tareas los acercan a la problemática alimentaria y al trabajo cotidiano que requiere sostener esa distribución.

Desde el colegio destacaron que la propuesta busca generar conciencia sobre los alimentos que se desperdician y las necesidades que atraviesan otras personas. También señalaron el valor de realizar una tarea compartida, en la que cada aporte forma parte de un resultado colectivo.

“En esta experiencia cada alumno tuvo la oportunidad para tomar conciencia de la realidad alimentaria de nuestro país, reconocer cuánto alimento se desperdicia y descubrir que trabajando juntos, podemos contribuir a transformar esa realidad”, expresaron desde la institución.

Como cierre del recorrido anual, el colegio convocó a madres, padres y docentes a participar en el marco de su Service Day, el Día del Encuentro. La invitación propone compartir durante unas horas las tareas que los alumnos realizan a lo largo del año y extender la experiencia a otros integrantes de la comunidad educativa.

La actividad se inscribe en la identidad pasionista de la institución, que vincula el aprendizaje con la atención a las necesidades de los demás y la participación en acciones concretas.

“Porque ser pasionistas es intentar mirar el mundo con los ojos de Jesús, reconociendo el dolor de los demás y descubriendo que nuestras manos y acciones pueden convertirse en instrumentos de esperanza”, señalaron.

El balance del año reúne así dos dimensiones: los alimentos que los estudiantes ayudaron a preparar y el aprendizaje construido durante las jornadas. El Día del Encuentro busca compartir ese recorrido con las familias y los docentes, a partir del mismo trabajo que sostuvo el voluntariado durante el ciclo lectivo.

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