En las casas de Nordelta, Villanueva y otros barrios de la zona, las galerías y los quinchos forman parte de los espacios más utilizados, aunque durante los meses de frío, viento o lluvia muchas veces pierden protagonismo. Los cerramientos de vidrio plegable aparecen como una alternativa para poder utilizarlos durante todo el año sin resignar la vista al jardín ni la posibilidad de volver a integrarlos completamente al exterior cuando mejora el clima.
Cerrar una galería no necesariamente significa convertirla definitivamente en un ambiente interior. Los nuevos sistemas de vidrio plegable permiten mantener esa flexibilidad: proteger el espacio durante el invierno y abrirlo nuevamente durante los días de buen tiempo.

Esa es la propuesta con la que trabaja Verre, una empresa con más de seis años dedicada a la fabricación e instalación de cerramientos de vidrio plegable a medida y con presencia en countries y barrios privados de Tigre, Benavídez, Escobar, Pilar, Canning y San Vicente.
El sistema tiene una característica que modifica bastante el resultado visual frente a los cerramientos tradicionales: no utiliza parantes verticales entre los paños de vidrio. De esta manera, cuando está cerrado queda una superficie transparente continua, que permite mantener la luminosidad y la vista hacia el exterior.
Las hojas se desplazan individualmente sobre rieles superiores e inferiores. Al abrirlas, cada paño se lleva hacia uno de los extremos y gira para quedar plegado sobre el lateral. El procedimiento se repite con cada hoja hasta liberar prácticamente todo el frente.
Esto permite, por ejemplo, mantener una galería protegida del viento, la lluvia y el frío durante los meses de invierno y, cuando llega el verano, abrir nuevamente el espacio e integrarlo con el jardín.

Los cerramientos pueden utilizarse en galerías, quinchos, balcones, terrazas y frentes de viviendas, una aplicación especialmente vinculada con el tipo de casas que predominan en Nordelta y Villanueva.
Verre fabrica cada cerramiento según las dimensiones del lugar y trabaja con vidrio templado de seguridad de 10 milímetros y perfilería de aluminio. El sistema incorpora pequeños burletes transparentes para mejorar la hermeticidad y aislación y cerradura de seguridad con llave.
“Nuestro objetivo va más allá de instalar un cerramiento: buscamos brindarte la posibilidad de disfrutar un espacio único en tu hogar”, explican desde la empresa.
Otro punto que destacan es la posibilidad de conocer inicialmente el costo del proyecto sin esperar una visita. A través de su sistema online, el usuario puede cargar las medidas de los frentes que necesita cubrir y obtener un presupuesto en el momento. Luego, cada proyecto se releva y ajusta de acuerdo con las dimensiones y terminaciones elegidas.
Los trabajos cuentan con dos años de garantía y el presupuesto es sin cargo.
Para quienes viven en Nordelta, Villanueva o barrios privados de la zona y buscan aprovechar durante más meses una galería o un quincho, este tipo de cerramiento ofrece una alternativa intermedia: sumar protección cuando el clima lo requiere y conservar la posibilidad de volver a tener un espacio completamente abierto.
Más información y consultas en el Instagram de Verre.











