20.1 C
Nordelta
jueves 22 de octubre de 2026

Lo Último

Cómo empezar a moverse cuando la rutina y las excusas ganan terreno

Encontrar un momento para hacer actividad física no siempre depende de tener tiempo disponible. La vergüenza, las comparaciones y la dificultad para cambiar una rutina también pueden postergar el comienzo. La profesora de Educación Física Ivana Ungaro propone empezar con pasos pequeños, preparar el entorno y preguntarse qué actividad se ajusta al momento personal: algo tranquilo, una propuesta más intensa o un espacio para bailar.

La decisión de empezar a moverse suele venir acompañada de preguntas: ¿voy a poder seguir la clase?, ¿qué pasa si estoy fuera de estado?, ¿y si todos tienen más experiencia? Esas inquietudes pueden convertirse en una barrera antes de probar una actividad.

En el material El arte de hackear tu rutina, Ungaro plantea revisar esas exigencias iniciales. Compararse con otras personas o con las imágenes que circulan en redes sociales puede alejar la atención de lo que cada uno necesita y puede hacer en este momento.

Antes de elegir una disciplina, propone detenerse en una pregunta: ¿qué estoy buscando hoy? La respuesta puede orientar hacia una actividad tranquila, una clase con más movimiento o una propuesta vinculada con el baile. Reconocer esa necesidad es un punto de partida para explorar las opciones.

Una de sus herramientas es reducir el primer paso a una acción sencilla. En lugar de pensar desde el inicio en una rutina completa, comprometerse primero a ponerse la ropa y salir. Esa decisión pequeña busca facilitar el comienzo, sin cargarlo de objetivos difíciles de sostener.

Otra consiste en preparar el entorno. Dejar la ropa lista la noche anterior permite resolver de antemano una tarea que, al día siguiente, puede transformarse en otra excusa. La idea es hacer más sencillo aquello que se quiere incorporar a la vida cotidiana.

También propone vincular el movimiento con algo disfrutable: por ejemplo, reservar un podcast favorito para escuchar durante una caminata. Así, la actividad puede asociarse con un momento esperado dentro del día.

Una vez que se logra cierta continuidad, aparece otro desafío: distribuir durante la semana actividades que trabajen fuerza, resistencia cardiovascular, flexibilidad y equilibrio. Este criterio puede orientar tanto a quienes empiezan como a quienes ya van al gimnasio y buscan revisar su rutina.

Ungaro explica que el entrenamiento es específico: al trabajar una capacidad, se desarrolla principalmente esa capacidad. Por eso, concentrarse siempre en el mismo tipo de ejercicio puede dejar otras cualidades sin trabajar. La propuesta es organizar la semana para incluir un poco de cada una, de acuerdo con las posibilidades y el nivel de cada persona. Esa variedad también permite cambiar los estímulos y evitar el aburrimiento.

El planteo de Ungaro invita a dejar de esperar un comienzo perfecto y elegir un primer paso posible. Reconocer qué se busca, preparar lo necesario y organizar una semana variada puede ayudar a construir continuidad.

Ivana Ungaro es profesora de Educación Física especializada en fitness, ofrece clases grupales y entrenamiento personal, y es instructora de yoga y técnicas de relajación y estiramiento. Para consultar por sus propuestas, se puede escribir por WhatsApp al 11 3041-2455.

- Publicidad -