23.7 C
Nordelta
lunes 26 de septiembre de 2022

Lo Último

Hierro, una apuesta gourmet por las carnes en la bahía de Nordelta

Cortes seleccionados de la raza Angus Black, sometidos a un proceso de maduración, apuntan a un producto de calidad. Elaboración casera, tragos de autor y un entorno para disfrutar del ambiente.

No es fácil, en estas pampas, buscar diferenciarse con una parrilla. En el país donde todos son eximios asadores, qué ofrecer desde un concepto gourmet para dar un salto de calidad, para dejar en claro que sí puede resultar mejor olvidarse de prender el fuego y salir a un restaurante a comer carnes. Hierro, ubicado en el corazón de Nordelta, apuesta fuerte en esa línea, en base a productos de primer nivel, carnes maduradas, toques originales sin llegar a la extravagancia y el ambiente luminoso que ofrece la bahía.

Hierro, en rigor, comenzó en el mercado de San Telmo y la expansión también incluirá un nuevo local en Palermo, pronto a inaugurarse. La bahía de Nordelta ofrece un buen escenario para este local, que apuesta por un estilo sobrio, industrial, con una pérgola vidriada, un deck y una galería techada. El hierro sobresale, con trabajos del herrero Hugo Tonti. También hay dos barras: una en la parrilla y otra de tragos, donde se ofrece coctelería de autor.

Otro punto a destacar es que todo se elabora allí, desde la masa de las empanadas (se recomiendan las de carne a cuchillo, una delicia) hasta las pastas caseras. Además de las empanadas, entre las entradas que sobresalen asoma la provoleta, con la reversión Hierro, que agrega cherry orgánicos y gremolatta fresca, en el top. Las mollejas con tomate a la chapa, morrón asado y chip de ajo frito es otro punto de arranque que parte alto.

Si bien, como se mencionó, hay pastas artesanales, las luces de Hierro apuntan a la parrilla. Las carnes son de alta calidad, piezas de raza Angus Black sometidas a un proceso de maduración al vacío en una cámara de refrigeración ubicada en el mismo restaurante. Se cuecen con quebracho colorado, lo que lleva a que se combine el sabor del producto con el ahumado típico de la leña. Para retomar: vale la pena sacarse el traje de asador para dejar que en Hierro hagan lo suyo. El resultado es contundente. Los protagonistas: el ojo de bife, el bife de chorizo con hueso, el vacío fino, la entraña, el asado y el corte especial de raza Wagyu, que se sirven en el punto elegido por el comensal. Otros principales: pesca del día a la parrilla con gremolatta o ravioles de cordero ahumado con salsa de zapallo cabutia y nueces.

Además de las guarniciones clásicas, en Hierro buscan innovar con los acompañamientos. Pero sin exageraciones. Para destacar: las chauchas rollizas con hongos de estación, crocante de cebolla morada frita, ají cayena, ajo y limón; y zanahorias ahumadas con alioli de maní y huevo poché. Las verduras son orgánicas.

Para el final, también aparecen las recetas hechas en casa. La gran estrella: el triple de dulce de leche que cuenta con un volcán de dulce de leche, una vauquita casera y semifreddo de dulce de leche.