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domingo 22 de mayo de 2022

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Método Kassing

Por Milagros Marey

El método Kassing es una forma de dar la mamadera que se supone que interfiere menos en la lactancia natural y colabora para que existan menos posibilidades de que el bebé rechace luego el pecho o no tenga una succión disfuncional. Que el tríptico funcional de la lactancia: succión, respiración y deglución fluya de la mejor manera posible.

Son muchos los factores que llevan a las madres que amamantan y desean seguir haciéndolo, a dar alguna mamadera. Puede tratarse de bebés prematuros, niños que necesitan un complemento por recomendación médica o casos en los que la lactancia mixta termina siendo la mejor opción o elección familiar.

En general, cuando hay que dar un complemento, se recomienda usar una cucharita en los más bebés o un vasito en cuanto sea posible. Así se evita que el niño se confunda y luego tenga dificultades para agarrar correctamente el complejo areola pezón y succionar de manera efectiva. Sin embargo, dependiendo de quien deba alimentar al bebé o de la cantidad de complemento que deba tomar, muchas familias eligen la mamadera.

En esos casos, si la familia decide usar mamadera hay que buscar la manera de que su uso perjudique lo menos posible la lactancia materna, sea porque existe la intención de mantener lactancia mixta, sea porque el uso de la mamadera es temporal y hay intención de recuperar la lactancia exclusiva. También puede usarse si la madre se está extrayendo leche para complementar lo que el bebé succiona y si tienen grietas o heridas muy dolorosas que en su proceso de sanación aún es muy doloroso prender al bebé.

Con el método Kassing se trata de reproducir lo mejor posible las condiciones de la lactancia natural para tratar de aminorar el efecto negativo de la diferente forma de succión (entre la que se hace en el pecho y la mamadera) ponderando la relactación o el mantenimiento de la lactancia materna mixta.

El método Kassing recrea las condiciones más parecidas al pecho, en cuanto a esfuerzo, estimulación y acople.

Hay que poner al bebé incorporado, como sentado, no imitando la posición de la lactancia natural. Hay que usar una tetina larga, blanda y redonda. Las tetinas “anatómicas” no se parecen en nada al pezón, por lo que debemos evitarlas. Que la tetina sea larga es importante,  la idea es que pueda tocar el punto en el que se unen el paladar duro y el blando, igual que en la lactancia materna. Una longitud de entre 18 milímetros y 2 centímetros es la ideal.

No basta con dar la mamadera, la idea es reproducir los mismos estímulos naturales de la lactancia, por lo que reproduciremos el reflejo de búsqueda tocando las mejillas del niño y sus labios, para que sea él el que llegue a engancharse solo. Con la boca abierta hay que dejarle succionar varias veces, con el tronco vertical, dejando que haga esfuerzo para succionar la leche y evitando que esta caiga en su boca por la gravedad. Al contar al menos hasta diez succiones, lo retiramos de la mamadera, cómo sacando un corcho de una botella. Rompiendo el vacío.

El método Kassing es una forma de dar mamadera que interfiere menos en la lactancia y puede ser una ayuda si debemos suplementar la lactancia materna y descartamos, tras intentarlas, las otras formas de ofrecer el complemento.

No dudes en consultar una puericultora para que te ayude en este proceso.

Por Milagros Marey
@puericultorayendo

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