Por Silvana Salvucci*
Cuando vemos una imagen de la catedral de Trani parece que estuviera flotando en el agua. Bueno es casi eso este puerto medieval estaba protegido por este monumento. Queda en la Puglia.
Llegue a Trani desde Lecce, que queda a 199 km demorando 2,10 horas. La ruta muy linda parte bordeando el mar de color turquesa contrastando con el verde de los campos.
El BB Dimora di Poesía, en Vía Fusco 47, muy lindo, el cuarto muy grande muy bien decorado, con cuadros con poesías o frases de grandes escritores, un espacio de comedor con todo para te, café etc. El baño enorme con toallas en abundancia.
Muchas veces elijo donde hospedarme porque me inspira el nombre del lugar como en este caso o el de Lecce, en general me ha ido muy bien.

Deje el equipaje, y a pesar que el tiempo estaba feo, decidí ir hasta Castel del Monte, a 36 km, motivo por el que había venido Trani.
Con pena deje la belleza de Castel del Monte y volví a Trani. Ahora era el turno del alimento para el cuerpo y en esta tierra no falta.
¿Estacione el auto en el puerto con una fuerte lluvia, y saben lo qué pasó? Apareció una persona que me pidió plata, si-iii, el par-king era libre, pero me dijo podía darle a voluntad. Ok le dije, cuando vuelvo le pago, «no tiene que ser ahora”, le di 0,60 centavos, los miro y me dijo «¿esto?”.
Camine un poco sobre el Lungomare Statuti Marittimi, y en el restaurante Pelle D’oca, me dieron de comer como un favor, eran más de las 15. De entrada pedí un carpaccio de camarones y luego spaghetti con pulpo y una copa de vino rosado Calafuria, de color y sabor preciosos.
Los dos platos riquísimos.
Me quede un buen rato porque la vista a pesar del mal tiempo, del puerto, el faro y la iglesia es estupenda.



Trani se supone fue fundada por Tirreno, hijo de Diomede héroe de la mitología griega.
Es magnífico como la fantasía y la realidad se mezclan en la historia de estos pueblos de la que se sienten orgullosos.
Es una ciudad de pescadores situada en el taco de la bota del mapa de Italia, sobre el mar Adriático, a 40 km al norte de Bari. Fue un puerto muy importante en la edad media.
La parte roja es la región de la Puglia.
Por aquí estuvieron, los romanos, los longobardos y los bizantinos, todos dejaron su huella y la ciudad tiene una gran riqueza arquitectónica.


Fue un puerto muy importante en el siglo XI, desde allí zarpaban los barcos de los Templarios para las Cruzadas, y para el comercio.
En el año mil en Trani se promulgaron las primeras normas de navegación, siendo considerado el más antiguo código marítimo. Aquí tenían sus representantes la repúblicas marineras de Venecia, Genova, Pisa y Amalfi.



Las puertas de bronce del año 1175-1180 son del escultor Barisano (también lo son las del duomo de Ravello y las de la catedral de Monreale). El campanile, magnífico, mide 60 metros de alto.





















Y piano piano llegue hasta el extremo del faro rojo. De regreso entre al parque Villa Comunale, con hermosas estatuas, una glorieta y un mirador sobre la costa.


Ya estaba necesitando un café. Allí cerca está la Plaza del Plesbicito, que mira al mar. Es enorme, toda de piedra blanca lo que la hace parecer aún más grande. Poca gente y los bares casi todos cerrados. En la esquina de la plaza y con vista al puerto en el único bar abierto tome mi cafecito.


De vuelta al hotel que estaba algo alejado, en el camino hacia el centro nuevo por la Vía Ogni Santi y la intersección de Piazza della Liberta, hay varias iglesias de algunas de los siglos XI y XII.





Mañana voy a Mattinata. ¿Nos le parece romántico el nombre Mattinata ?.
Silvana Salvucci
Autora de Recorre Italia










