Diego Rolandría trabaja como auxiliar en el consorcio La Balconada, dentro del barrio Castaños, y cuenta cómo es su rutina diaria y el compromiso con una Ciudad más sustentable.
“El objetivo es tratar de que el consorcio esté mejor y que se cumplan las reglas. Todos los días hay cosas para hacer. Como auxiliar tengo que mantener el lugar en condiciones, y hacer distintos trabajos que se precisen, como pintura, plomería, electricidad o arreglos. Es importante que se resuelvan los problemas que pueda haber para mantener un buen clima de convivencia”, explica Diego Rolandría, de 46 años, vecino de Garín que forma parte del equipo de AVN desde hace algunos meses.
Su horario habitual es de 8 a 17 horas, y gran parte del día está en contacto con los vecinos de La Balconada, lo que le permite saber qué aspectos requieren atención o mejoras. Entre sus tareas también se encuentra el control del reciclado: revisar que las bolsas verdes estén bien colocadas en los tachos correspondientes y que su contenido sea el adecuado para evitar rechazos en la recolección.
“En La Balconada tenemos bolsas verdes para reciclar. Yo reparto puerta a puerta un pack de 10 bolsas por vecino una vez al mes. Si alguien precisa más, me puede pedir, no hay problema. Una vez que se llenan, las personas las pueden bajar a los tachos verdes de reciclado. También tienen los tachos de residuos húmedos en el mismo lugar”, cuenta Diego.
Los cestos para reciclables y residuos húmedos están ubicados en los bordes de las calles que rodean el consorcio, cerca de los estacionamientos. Según la Asociación Vecinal Nordelta, durante el segundo semestre de 2024 el promedio de materiales reciclables alcanzó el 30%, con un pico del 34% en junio. Para sostener esas cifras, desde Medio Ambiente se trabaja en la mejora de los métodos de separación, capacitaciones a auxiliares e intendentes y acciones de concientización para los nuevos vecinos.










