Un monitoreo técnico realizado a un mes del traslado de seis carpinchos desde Nordelta a la Reserva Arroyo La Casilla, en el Delta del Paraná, confirmó que los animales se integraron de manera óptima al nuevo hábitat y a la fauna preexistente. El relevamiento fue impulsado por la Asociación Vecinal Nordelta (AVN) junto a técnicos externos y presentado ante la Dirección de Flora y Fauna de la Provincia de Buenos Aires.
El seguimiento de los ejemplares se llevó adelante la semana pasada mediante imágenes de cámaras fijas, observación de signos de presencia, registros de personal de campo y visualizaciones directas en territorio.

Durante la jornada se logró registrar en imágenes a dos hembras subadultas y a tres machos juveniles, a lo que se sumaron los datos aportados por los dispositivos GPS colocados en dos de las hembras trasladadas.
“Visualmente, todos los animales presentan una condición corporal óptima (buen peso y estado general) y se muestran alertas y activos”, señaló el informe elaborado por el equipo técnico.
Según el relevamiento, los carpinchos se afincaron en el área donde fueron liberados, especialmente en los márgenes del Arroyo La Casilla, un entorno que les brinda refugio natural y disponibilidad de alimento.

A través de cámaras nocturnas también se detectó que una de las hembras se integró a un grupo silvestre preexistente en la isla, conformado por una hembra residente y tres crías.
“Los registros fílmicos confirman la ausencia de conductas agresivas y una convivencia armónica, lo que demuestra la receptividad del hábitat y la capacidad de los individuos translocados para insertarse en la estructura social local”, destaca el trabajo presentado.
De los seis ejemplares trasladados se obtuvieron registros visuales de cinco, mientras que uno no pudo ser observado durante la jornada de monitoreo. Los especialistas explicaron que esto responde a la recuperación de conductas propias de la fauna silvestre, con mayor distancia frente a la presencia humana, lo que es considerado un indicador positivo.
“Se observa una recuperación progresiva de los comportamientos naturales típicos de la especie en libertad”, añade el informe.
Asimismo, el equipo técnico identificó senderos marcados y dormideros estables dentro de la reserva. “La presencia de heces frescas confirma una alimentación efectiva basada en la oferta de vegetación nativa del área”, concluyeron.
El monitoreo se extenderá por al menos 90 días y todo el operativo cuenta con la autorización y supervisión de la Dirección de Flora y Fauna bonaerense, organismo ante el cual fue elevado el informe técnico elaborado por AVN junto a especialistas externos.










