Con encuentros semanales en el Café Oro, el Club de Lectores reúne a vecinos de distintos barrios de Nordelta para compartir lecturas, reflexiones y un café. Coordina el actor y director Felipe Montoya, vecino de El Palmar.
“Es muy distinto leer y detenerse. El Club de Lectores funciona como un punto de encuentro y se está generando una pertenencia en cada grupo. Estoy muy sorprendido y contento a la vez”, explica Felipe Montoya, actor, director y vecino de El Palmar, quien coordina la iniciativa desde marzo.

Los encuentros se realizan en el Café Oro, en pleno Nordelta Centro, al lado de la Parroquia. Hay dos grupos: uno se reúne los martes de 11:30 a 13:30 y otro los miércoles de 18 a 20. Cada grupo cuenta con ocho participantes y, debido a la alta demanda, en mayo se abrirá una tercera opción.
La dinámica es simple: leer por placer y compartir las sensaciones que deja cada lectura. El grupo ya leyó El matrimonio de los peces rojos de Guadalupe Nettel y Las gratitudes de Delphine de Vigan. Actualmente están leyendo La elegancia del erizo, de Muriel Barbery. La propuesta es flexible y abierta a nuevos títulos que surgen entre todos.

Montoya, que se mudó recientemente a Nordelta, afirma que su elección tuvo que ver con “la necesidad de estar en un entorno verde, con más tranquilidad”. Agrega que el Club de Lectura “funciona como un espacio de intercambio y socialización”. Aunque hace poco tiempo que viven allí, él y su perro ya encontraron su lugar.
La mayoría de quienes participan del club son vecinos de distintos barrios de Nordelta que coinciden en una idea: la lectura no tiene por qué ser una actividad solitaria. El club propone detenerse, compartir y reflexionar en comunidad. Como dice Felipe, se trata de “detenerse en lo sutil del encuentro”.










