La nueva ordenanza del Concejo Deliberante de Tigre establece que, en corredores como la Ruta 27 y la avenida Italia en Villanueva, los nuevos desarrollos tendrán en muchos tramos un límite de hasta planta baja más seis pisos, mientras que los proyectos ya iniciados podrán continuar con las reglas anteriores.
La normativa aprobada redefine cómo se puede construir en uno de los ejes con mayor crecimiento de la zona norte: el corredor que conecta Nordelta, Villanueva y Benavídez.
En el caso de la Ruta 27 (Santa María de las Conchas / Agustín García), el criterio general que surge de la ordenanza es claro: los nuevos emprendimientos deberán ajustarse, en la mayoría de los tramos, a un tope de planta baja más seis pisos (PB+6). Esto aplica especialmente en sectores de Benavídez y Rincón de Milberg vinculados a este eje, donde se busca consolidar una densidad media sobre una avenida que en los últimos años concentró buena parte del desarrollo inmobiliario.
Ahora bien, ese límite no es uniforme en todos los casos. En áreas cercanas pero no frentistas a la traza principal, las alturas permitidas bajan, generando una transición hacia zonas residenciales de menor escala. Es decir, el esquema intenta evitar saltos bruscos entre edificios altos y barrios más bajos.
En cambio, sobre avenida Italia, entre la Ruta 27 y Boulevard de Todos los Santos. en Benavídez, donde la ordenanza también fija distintos topes según el tramo. Se autoriza hasta PB+2 y otros con límites menores, dependiendo de la zonificación puntual.
Además, la ordenanza contempla zonas centrales específicas donde se permiten alturas mayores. En sectores puntuales de Nordelta, como el área del centro cívico, se habilitan edificios de hasta planta baja más 12 pisos (PB+12). No se trata de toda la zona, sino de sectores definidos para concentrar mayor densidad, en contraste con los límites más bajos que rigen sobre corredores como la Ruta 27.
Uno de los puntos más relevantes —y también más discutidos— es qué pasa con los proyectos que ya estaban en marcha. La ordenanza establece que los expedientes iniciados antes de su aprobación continúan rigiéndose por la normativa anterior.
En la práctica, esto significa que mientras los nuevos desarrollos deberán respetar el tope de seis pisos en corredores como la Ruta 27, los proyectos ya presentados podrían avanzar con parámetros distintos, en algunos casos con mayor altura.
Este punto introduce una diferencia concreta entre lo que se podrá construir hacia adelante y lo que ya estaba en proceso, y explica por qué, pese a los nuevos límites, podrían seguir apareciendo edificios con otras características en determinadas zonas.
En síntesis, la ordenanza fija un marco más claro para el crecimiento futuro en Nordelta, Villanueva y alrededores, especialmente sobre corredores como la Ruta 27 y la avenida Italia, pero deja abierto el escenario para los desarrollos en curso, que seguirán su propio camino bajo reglas previas.










