Nordelta es una comunidad con un distintivo unico: un entorno vegetal ambiental que puede rodear de belleza natural el espacio que vivimos si logramos que incluya al menos una Reserva Natural, corredores biologicos y cruces de fauna en avenidas y calles principales que protejan nuestra fauna silvestre de ser atropellada.
Entre la inmensa variedad de vegetación, aves y otras especies de vida silvestre, hay un especial animal que cautiva las miradas, pero tambien genera preocupaciones: el carpincho (Hydrochoerus hydrochaeris). Este roedor semiacuático es parte integral del ecosistema de Nordelta y, al mismo tiempo, un desafío para la coexistencia entre la naturaleza y la expansión urbana.

“Con un grupo de vecinos de Nordelta venimos trabajando hace unos años para proteger la flora y la fauna autóctona local. Ultimamente nos encontramos, más específicamente, enfocados en la protección de los carpinchos”, refiere Carolina Correa Crovetto, vecina de Nordelta y Presidente de la Asociación Civil Nuevo Delta.
La expansión de la infraestructura y la construcción de viviendas han llevado a la degradación del hábitat natural de los carpinchos. Esto reduce su acceso a áreas de alimentación y refugio.
Al respecto, especifica Correa Crovetto que el carpincho es una especie protegida por la Ley Nacional Nº 22.421 de Conservación de la Fauna Silvestre y sobre lo que agrega: “se ha visto amenazada su especie por el enorme crecimiento que tuvo Nordelta, quedándose con escasa vegetación local para alimentarse y sin albergue para proteger a sus familias y crías”.
Correa Crovetto refiere que dentro de las diversas acciones tendientes a visibilizar esta problemática, en la Asociación Civil Nuevo Delta mantienen el registro de los carpinchos que mueren por distintas circunstancias en Nordelta: “con dolor vemos a diario carpinchos atropellados o crías ahogadas en las piscinas”.

“Con el aumento del desarrollo inmobiliario, año tras año se va devastando el ecosistema de esta zona de humedales de Nordelta, que es habitado por una riquísima variedad de fauna silvestre”, explica Correa Crovetto sobre lo que añade que el objetivo de la Asociación Civil Nuevo Delta es la protección de la flora y fauna local, y para lo cual enumera las medidas primordiales que considera deben adoptarse:
“1) crear una reserva para albergue y alimento de la fauna local.
2) crear corredores biológicos y pasos verdes para que la fauna se desplace con libertad y sin riesgo de ser atropellada en el intento de buscar alimento.
3) añadir mayor cantidad de reductores de velocidad en la Avenida Troncal de Nordelta.
4) disponer de mayor nivel de vigilancia en la Avenida Troncal.
5) generar campañas de concientización de los vecinos y habitantes de Nordelta en función de poder coexistir en armonía con la fauna autóctona”.
Correa Crovetto explica que luego de la pandemia, y al haberse devastado las zonas donde habitaba la gran mayoría de familias de carpinchos, éstos comenzaron a desplazarse y a reubicarse.
“Los carpinchos son animales nativos que cumplen un papel ecológico muy significativo, ya que ayudan en el control de la vegetación y en la conservación del equilibrio del ecosistema local. Es esencial tener en cuenta su importancia para mantener la biodiversidad y la salud de nuestros entornos naturales“, aconseja explicando que en la Asociación se pretende encontrar soluciones a largo plazo.

Al respecto agrega: “Por un lado hay que comprender que la fauna autóctona local vivía en estos humedales mucho antes que siquiera se proyectara Nordelta. Pero además, por otro lado, algunos vecinos experimentan molestias debido a la presencia de carpinchos en sus jardines y piscinas y sabemos que esto puede generar inquietudes”.
“Estamos abordando el tema con responsabilidad y respeto hacia la naturaleza, hacia los animales y, también, considernado las necesidades de nuestros vecinos y habitantes de Nordelta“, concluye Correa Crovetto.










