Un video viralizado en las últimas horas volvió a poner el foco sobre una situación que empieza a repetirse cada vez con más frecuencia en Tigre y alrededores: la presencia de carpinchos y otras especies silvestres sobre caminos, avenidas y zonas urbanizadas. El registro fue tomado sobre Camino de los Remeros, mano hacia Rincón, donde se observó un carpincho herido al costado del asfalto y la presencia de crías en una zona de alto tránsito vehicular.
El mensaje que acompañó el video reflejó la preocupación de vecinos y ambientalistas: “Los dejan atrapados entre alambrado y asfalto. Hay cachorritos que pronto van a ser atropellados”.
La situación reabrió un debate que ya no se limita únicamente a Nordelta. En los últimos meses comenzaron a multiplicarse las denuncias y registros de carpinchos, coipos, lagartos overos y otras especies cruzando sectores de Camino Bancalari, Camino de los Remeros y distintos barrios de Villanueva.
Silvia Soto, referente ambientalista vinculada a la temática, sostuvo que cada vez reciben más reportes de animales desplazándose por corredores urbanos y zonas donde históricamente no eran visibles.
“Estamos recibiendo cada vez más denuncias de manadas de carpinchos, bebés de carpinchos y distintas especies a lo largo de Camino de los Remeros, Bancalari y barrios privados de Villanueva”, explicó.
Según indicó, el fenómeno coincide con el avance de nuevas obras viales, urbanizaciones y desarrollos inmobiliarios sobre sectores donde anteriormente existían áreas naturales.
“Estamos viviendo en vivo lo que significa la situación de la fauna silvestre en los últimos espacios naturales donde no está contemplado qué hacer con estos residentes originarios”, agregó.
Uno de los principales puntos de preocupación pasa por el riesgo vial. Ambientalistas advierten que la aparición de animales de gran porte sobre avenidas y caminos rápidos puede derivar en accidentes graves.
“Vamos a empezar a vivenciar cada vez mayores accidentes automovilísticos, no solo como peligro para las especies silvestres sino también para las personas”, remarcó Soto.
Los antecedentes recientes en la provincia de Buenos Aires aumentaron esa preocupación. Solo en febrero de este año se registraron dos muertes en accidentes ocurridos tras maniobras vinculadas al cruce de carpinchos sobre rutas bonaerenses.
Uno de los casos ocurrió sobre la Ruta 88, cerca de Mechongué, donde un hombre murió atropellado mientras intentaba asistir tras un choque provocado por un carpincho que cruzaba la calzada. Días antes, otro conductor falleció sobre la Ruta 3 luego de intentar esquivar dos ejemplares y chocar contra un camión.
Guillermina Kranewitter, también vinculada a temas ambientales, consideró que la situación requiere medidas preventivas y mayor educación ambiental.
“Un carpincho adulto puede pesar cerca de 50 kilos. Realmente es un peligro que anden los animales por todos lados”, señaló.
Además, pidió que el debate no quede reducido a posiciones enfrentadas entre vecinos y ambientalistas.
“Ya uno escucha la palabra carpincho y Nordelta y automáticamente se arma una discusión. Lo importante es poder construir soluciones y puntos de encuentro”, sostuvo.
Entre las medidas que distintos sectores vienen reclamando aparecen la instalación de señalización específica, reductores de velocidad, corredores biológicos, pasos seguros de fauna y mayor preservación de espacios verdes.
Desde Urbis, unidad especializada en administrar barrios de Eidico, indicaron a La Troncal que no tienen conocimiento de presencia de carpinchos dentro de barrios bajo su administración en Villa Nueva.
Mientras tanto, los registros de animales sobre caminos y avenidas continúan apareciendo en distintos puntos del corredor norte y el tema vuelve a instalar interrogantes sobre convivencia urbana, desarrollo y seguridad vial en una de las zonas de mayor crecimiento de Tigre.










