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“Un pedacito de patria volando”

¿Sabías que hay una mariposa que lleva el nombre de nuestra bandera nacional?

La mariposa bandera argentina (Morpho epistrophus argentinus)  es un lepidóptero de gran tamaño ( entre 9 y 11 cm de distancia entre los extremos alares), su nombre común se debe a que los colores de sus alas recuerdan a la bandera nacional

Buenos Aires habita los talares y selvas marginales, donde encuentra a los árboles hospederos y nutricios de sus orugas: bugre (Lonchocarpus nitidus), ingá (Inga uraguensis) y coronillo (Scutia buxifolia).

Antiguamente, los talares bonaerenses, se extendían en forma de barras desde el noreste de la provincia hasta las cercanías de la Bahía de Samborombón. Gracias a esta extensión, la mariposa bandera argentina podía moverse, refugiarse, alimentarse y reproducirse por la provincia libremente. Hoy en día estos bosques típicos de las barrancas se encuentran altamente fragmentados y continúan desapareciendo gracias a la expansión urbanística. A esta situación se le suma también la desaparición del monte blanco (considerado un tipo de selva marginal) en las islas del bajo Delta del Paraná.

El hábitat de esta bella mariposa continúa desapareciendo, afectando a un conjunto amplio de especies únicas, además de la mariposa, como la orquídea del talar (Chloraea membranacea).

En la Reserva Natural de Rincón de Milberg se encuentra un relicto de talar de los más biodiversos (talares del norte), que es conservado y regenerado desde hace 5 años por el equipo de volunarios de la reserva.

Gracias a este trabajo, se han registrado ejemplares de la mariposa bandera argentina en la reserva, que de ser declarada oficialmente como Área Natural Protegida podría convertirse en un nuevo nicho de conservación segura para esta mariposa cuya población continúa decreciendo.

El trabajo de conservación de los vecinos es y ha sido fundamental para el cuidado esta porción de tierra que aloja a los talares, la mariposa bandera argentina y otras especies únicas. Por eso, es clave avanzar en su declaración oficial como Reserva o Área Natural Protegida, asegurando así su preservación definitiva a largo plazo.

Cuidar los talares no es solo cuidar a quienes allí habitan, también es cuidar nuestra casa común.

Por Camila Morales, Estudiante de Guardaparque – Miembro de la ONG Comunidad Verde y voluntaria en la reserva y Juan Pino, Lic. y Prof. en Ciencias Ambientales –Emprendedor Sustentable y voluntario en la reserva.

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