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jueves 29 de octubre de 2026

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Cómo preparar tu CV para el trabajo que querés

Por Verónica Marini*

No copies el de otros

Muchos profesionales vienen a consultarme cuando quieren cambiar de rubro, de carrera o de vida laboral por completo: pasar de trabajar en relación de dependencia a ser independientes. Algunos llevan años en la misma organización y no saben cómo actualizar su perfil de LinkedIn o rediseñar su CV. Otros, más jóvenes, están empezando y buscan “el formato ideal”. Y están quienes quieren dar el salto al mundo digital: empresas de tecnología, inteligencia artificial, metodologías ágiles o programación, tanto en mercados locales como en el exterior.

Yo también pasé por ese proceso. Hace más de una década decidí reinventarme, volver a estudiar —sí, a los 40 años— y sumergirme en un proceso intenso de actualización profesional, aprendizaje de nuevas habilidades y perfeccionamiento de mi inglés. El objetivo: ampliar mi zona de confort.

Hoy la tecnología es mi segunda pasión y especialidad, junto con las personas. Por eso muchos me preguntan cómo presentar su CV en empresas digitales.

También, como headhunter, recibo esos mensajes en confianza: “Vero, ¿podés revisar mi CV para este puesto?” o “¿Tenés un formato moderno que me compartas?”.

Y ahí es donde les digo: pará, pará, pará… Porque un formato atractivo, sin propósito, no alcanza.

Antes de pensar en el diseño, prefiero incomodarlos un poco y pedirles que se respondan —vos también podés hacerlo—:

  • ¿Qué trabajo quiero conseguir?
  • ¿Para qué quiero ese trabajo, esa empresa, ese puesto?
  • ¿Por qué lo quiero?
  • ¿Quién quiero ser profesionalmente?
  • ¿Y por qué quiero copiar el modelo de otro CV?

Tu CV es la historia que le contás al mundo sobre vos. Y antes de contarla, necesitás tener claro hacia dónde querés ir.

Entonces sí: buscá referencias. Pero elegí aquellas que te ayuden a mostrar tu propio recorrido y a acercarte al lugar donde querés estar.

Aplicá storytelling a tu CV

Hace más de 20 años que conecto personas con personas. Detrás de cada empresa, equipo o búsqueda, siempre hay una persona. Y todas tienen algo interesante para contar.

El problema es que muchas veces esa historia no aparece en el CV. La información está desordenada, no se entiende el recorrido o cuesta encontrar qué puede aportar ese profesional.

El storytelling consiste en organizar una historia para que tenga sentido para quien la recibe. Aplicado al currículum, no significa inventar ni convertirlo en una autobiografía: significa conectar tu experiencia, tus aprendizajes y tus objetivos con la oportunidad a la que te postulás.

En tu CV, el protagonista sos vos. Tu historia profesional y tu propósito tienen que ser el hilo conductor: cómo empezaste, qué aprendiste y qué te motiva hoy. Elegí experiencias y logros concretos que permitan entender ese recorrido.

Las claves: autenticidad, simpleza y propósito.

Buscar trabajo también requiere paciencia

¿Sabés qué puede pasar cuando envíes tu CV? Que no recibas una respuesta. Ni una llamada, ni un correo automático confirmando que tu perfil quedó en una base de datos.

Eso puede resultar frustrante, pero la falta de respuesta no permite sacar conclusiones sobre tu capacidad profesional. En una búsqueda intervienen muchos factores: los requisitos del puesto, la cantidad de postulantes, los tiempos de la empresa y la forma en que presentás tu experiencia.

Algunas organizaciones utilizan sistemas de seguimiento de postulaciones, conocidos como ATS. Por eso conviene presentar la información con claridad e incorporar los conocimientos y las competencias que pide el aviso, siempre que formen parte de tu experiencia real.

Desde mi trabajo en selección también observo procesos con varias etapas de evaluación y cuestionarios previos a la primera entrevista. Por eso, armate de paciencia y de tolerancia a la frustración. Buscar trabajo requiere estrategia, constancia y disposición para revisar el camino.

Es la fórmula, no el formato

Parte del trabajo diario de mi equipo es orientar la presentación de los CV a los requerimientos de cada cliente. Nos lleva mucha dedicación profesional —y sí, también usamos herramientas de inteligencia artificial— para que cada currículum refleje el valor que esa persona puede aportar al proyecto.

No presentamos automáticamente la misma versión en todas las búsquedas. Revisamos qué experiencias conviene destacar y cómo organizarlas, sin alterar la información del candidato. Es un trabajo humano, artesanal y exhaustivo.

Olvidate del CV único y universal. Cada postulación merece una revisión. Cada oportunidad necesita que identifiques qué parte de tu recorrido resulta más relevante.

Qué competencias piden, qué conocimientos valoran, el rubro, el estilo de empresa, qué destacar, qué omitir, con o sin foto, en inglés o en español… Son decisiones que conviene tomar antes de enviar el currículum.

Desde el lado de la selección, puedo decirte que no existe un formato que garantice resultados. Pero sí una fórmula que orienta mejor el esfuerzo:

Propósito + estrategia + acción.

Propósito: cada CV que mandás comunica qué podés hacer y hacia dónde querés avanzar. Como todo buen mensaje, necesita autenticidad y dirección.

Estrategia: investigá la empresa y el puesto, seleccioná la experiencia relevante y conectá con personas que puedan orientarte. El networking en LinkedIn y en la vida cotidiana también forma parte de la búsqueda.

Acción: postulá, registrá tus avances y revisá qué podés mejorar. Conocé tus fortalezas y los aspectos que necesitás desarrollar. Para avanzar, no esperes perfección.

No alcanza con enviar uno o dos CV y esperar. Tampoco se trata de mandar el mismo documento a cualquier aviso. La propuesta es sostener una búsqueda activa, con postulaciones elegidas y una presentación que tenga sentido para cada oportunidad.

Como en el fútbol, para tener chances de convertir hay que patear al arco. Pero también levantar la cabeza, mirar dónde estás parado y elegir cómo jugar la próxima pelota.

*Verónica Marini – Adquisición de Talento

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