En las viviendas de Nordelta y Villanueva, la galería suele conectar los ambientes interiores con el jardín. Al pensar una renovación, uno de los desafíos es conservar esa relación y, al mismo tiempo, contar con protección frente al viento o la lluvia. Los cerramientos de vidrio permiten alternar entre un espacio abierto y uno protegido, según el uso y las condiciones del día.
Una mesa para comer en familia, un rincón de descanso o un lugar para recibir amigos: la función de una galería cambia de una casa a otra. Por eso, antes de definir cómo intervenirla, conviene pensar qué actividades se realizan allí y cómo se conecta con el resto de la vivienda.

La distribución de los muebles, los pasos hacia el jardín y la relación con el living o la cocina son parte de esa planificación. El objetivo es que la incorporación de un cerramiento acompañe el uso cotidiano del lugar y permita mantener una circulación cómoda.
El vidrio ofrece la posibilidad de delimitar el ambiente conservando la entrada de luz natural y las vistas. A su vez, los sistemas con hojas móviles permiten modificar la apertura para que la galería siga vinculada con el exterior cuando el tiempo acompaña.
Sobre esa flexibilidad trabaja Verre, que desarrolla proyectos a medida con sistemas plegables y corredizos. Según explican desde la empresa, cada propuesta busca integrarse a la arquitectura de la casa y a la manera en que sus habitantes utilizan el espacio.

En una galería destinada principalmente a reuniones, por ejemplo, la ubicación de la mesa y las sillas es un dato para conversar al proyectar el cerramiento. También lo son los accesos que se utilizan con mayor frecuencia y los sectores que se quieren mantener despejados. Estas preguntas ayudan a definir el proyecto antes de avanzar con medidas y terminaciones.
Otra cuestión es qué se espera resolver. Proteger un espacio del viento y la lluvia, conservar las vistas o disponer de distintas posibilidades de apertura son objetivos que conviene plantear desde el comienzo. Esa conversación permite evaluar las alternativas sin perder de vista la función original de la galería.
Para quienes están en esa primera etapa, Verre cuenta con un cotizador online que permite obtener una estimación inicial. Luego, las características de cada proyecto se revisan de acuerdo con el espacio y las necesidades de la familia.

La empresa cuenta con más de siete años de experiencia y propone estas intervenciones como una forma de aprovechar los ambientes existentes. En las casas de Nordelta y Villanueva, donde la galería suele ser parte del recorrido entre el interior y el jardín, la planificación puede comenzar por una pregunta sencilla: cómo se usa hoy ese lugar y qué se quiere poder hacer allí después de la renovación.
Las consultas se reciben por WhatsApp al 11 2465-6142 y en Instagram, @verre.ar. El cotizador está disponible en la web de Verre.










