En Nordelta, alumnos del Colegio Michael Ham participarán hasta diciembre en una nueva etapa del proyecto ambiental que la institución desarrolla junto a la Asociación Vecinal Nordelta (AVN). La propuesta incluye compostaje, recorridas de limpieza y plantación de árboles nativos, con actividades que los acercan al trabajo cotidiano de cuidado de los espacios comunes.
La iniciativa retoma la experiencia de la primera parte del año, cuando estudiantes de 5.º y 6.º año salieron a limpiar calles y sectores del arroyo Las Tunas y transformaron los residuos recolectados en obras de arte. Aquellas jornadas también les permitieron conocer a quienes mantienen esos lugares y reflexionar sobre el destino de la basura que generan.

Ahora, el trabajo suma actividades con otros cursos y una intervención por los cien años del colegio.
Los alumnos de 3.º y 4.º año de Secundaria abordarán la gestión de residuos orgánicos mediante el compostaje. Como parte del proyecto, se construirá una nueva compostera para el Michael Ham, vinculada con la campaña domiciliaria y comunitaria que impulsa AVN.
La primera jornada ya se realizó en el colegio, con una charla introductoria a cargo de personal de Medio Ambiente y Comunicación de la Asociación Vecinal. El encuentro se centró en la elaboración de compost en las casas y en los barrios, y en su aporte para reducir los residuos húmedos.
“Creemos que, con actividades de este tipo, los chicos aprenden a cuidar el ambiente sin intermediaciones, y a tomar conciencia de cuestiones ambientales”, expresó Luciana Quinteros, líder del área de Higiene Urbana de AVN.

La propuesta se relaciona con las pruebas piloto de compostaje comunitario que este año comenzaron en Barrancas del Lago, El Palmar e Islas del Golf.
Otra de las actividades será la plantación de seis árboles nativos de la especie palo víbora, prevista para diciembre en un espacio verde asignado por Nordelta y AVN. Se realizará dentro del proyecto “La naturaleza no entiende de muros”, en el marco del centenario del Michael Ham. A esa intervención se sumarán las cien plantas generadas durante el festejo del colegio.
Por su parte, los estudiantes de 5.º y 6.º año continuarán con el eje de limpieza de calles y del arroyo Las Tunas. Las recorridas permitirán conocer las tareas del personal de Medio Ambiente y reconocer cómo las acciones individuales influyen en el estado de los espacios compartidos. También habrá un acercamiento al trabajo de mantenimiento de los lagos.
Estas experiencias forman parte del camino que el Michael Ham comenzó para convertirse en un colegio Laudato Si’, con una mirada de ecología integral que vincula el cuidado ambiental con la realidad social.

“Después de una experiencia positiva en el primer tramo del año, queremos sostener el proyecto porque resulta muy importante para los alumnos, ya que genera una experiencia de sabernos parte de la naturaleza, establece hábitos de cuidado y contribuye a fortalecer la sensibilidad social y la responsabilidad con el ambiente”, señaló Felipe Collazo, coordinador de Ecología Integral del colegio.
Las jornadas continuarán durante octubre, noviembre y los primeros días de diciembre. La nueva etapa busca trasladar lo aprendido a prácticas concretas: separar residuos orgánicos, participar en el cuidado de los espacios comunes y plantar árboles que quedarán en Nordelta.










