En Nordelta, la Asociación Vecinal Nordelta (AVN) informó avances en el plan piloto de traslado de carpinchos, una medida que se inscribe en un debate que lleva tiempo en la Ciudad y que sigue generando posiciones enfrentadas entre vecinos, ambientalistas y autoridades.
En un comunicado enviado esta semana a los residentes, AVN detalló el traslado de un grupo de seis carpinchos a una futura reserva en el Delta del Paraná. Según indicaron, los animales llegaron “en perfecto estado” y ya llevan dos semanas de adaptación en el lugar.
Desde la Asociación explicaron que los carpinchos se encuentran en libertad dentro de la isla y bajo un seguimiento técnico “continuo, activo y permanente”, que incluye dispositivos de rastreo satelital en algunos ejemplares, cámaras instaladas para monitorear sus movimientos y observaciones directas por parte del personal de la reserva. El monitoreo, señalaron, se realizará al menos por 90 días.
El operativo, según AVN, forma parte de un Plan de Acción aprobado por la Dirección de Flora y Fauna de la Provincia de Buenos Aires, que supervisó el procedimiento. Los animales seleccionados fueron tres machos juveniles y tres hembras subadultas, a las que se les realizaron ecografías para descartar preñez. El traslado se concretó entre el lunes 12 y el martes 13, por barco y en cajas especialmente acondicionadas.
AVN sostuvo además que la reserva cuenta con 166 hectáreas y que, tras un primer período de adaptación en un corral de gran tamaño, los carpinchos ya fueron detectados recorriendo gran parte de la superficie sin inconvenientes.
El comunicado se conoce en el marco de un conflicto que lleva meses —e incluso años— en Nordelta en torno a la superpoblación de carpinchos y las distintas estrategias para abordar la convivencia con la fauna local. Tras recibir la información oficial difundida por AVN, La Troncal consultó a Silvia Soto, vocera de vecinos autoconvocados en “La Voz de los Carpinchos”, para conocer su postura y los cuestionamientos que vienen planteando sobre estos operativos.
Soto expresó reparos sobre la falta de información técnica detallada y cuestionó el cumplimiento de medidas cautelares dictadas por la Cámara de San Martín en una causa judicial en curso. En su mensaje, sostuvo: “Cuestionamos cada uno de los incumplimientos a las cautelares dictaminadas por la Cámara de San Martín”.
También manifestó preocupación por lo que, según afirma, observan muchos vecinos en distintos sectores de la Ciudad: “Solo podemos constatar en forma visible lo que muchos vecinos denuncian: cada vez vemos menos carpinchos, y en varias zonas los bebés desaparecieron. ¿Qué les están haciendo?”
Desde el espacio ambientalista reclaman que se brinde información precisa sobre el operativo y que exista un control independiente que aporte transparencia.
Mientras tanto, AVN insiste en que el traslado se realizó bajo supervisión provincial, priorizando el bienestar animal, y que los ejemplares se encuentran en un entorno natural adecuado y bajo monitoreo permanente.
El debate, lejos de cerrarse, vuelve a mostrar una de las discusiones más sensibles de Nordelta: cómo lograr una convivencia equilibrada entre el crecimiento urbano, la vida cotidiana de los vecinos y una especie protegida que ya forma parte del paisaje del distrito.










