En Rincón de Milberg, sobre avenida Sausalito y Los Lirios y frente a Nordelta, el Concejo Deliberante de Tigre aprobó la viabilidad urbanística de un complejo residencial y comercial compuesto por dos bloques de 17 niveles y una altura máxima de 59,90 metros. Fuerza Tigre cuestiona que supere ampliamente el límite actual para la zona, mientras que desde el Municipio sostienen que no se trata de una excepción sino de la aplicación del régimen previsto para expedientes iniciados antes del cambio de normativa.
El desarrollo está proyectado sobre un terreno de 5.289,12 metros cuadrados, en el predio donde anteriormente funcionaba el colegio Northville, a metros de la Ruta 27.
De acuerdo con la documentación incorporada al expediente municipal, tendrá destino residencial multifamiliar, comercial y cocheras. Los informes técnicos detallan 98 unidades funcionales, una superficie total proyectada superior a los 22.500 metros cuadrados y alrededor de 235 módulos de estacionamiento.
Uno de los puntos centrales de la discusión es la altura. El proyecto contempla dos bloques de 17 niveles: 13 destinados a viviendas, uno a amenities y tres a estacionamiento, con una altura máxima proyectada de 59,90 metros.
La viabilidad urbanística obtuvo 12 votos afirmativos: los nueve concejales que responden al intendente Julio Zamora, Marcelo “Pelé” Barrios, de Juntos por Tigre, y Juan José Cervetto y Diego Avancini, de La Libertad Avanza.
Fuerza Tigre votó en contra, al igual que los concejales Juan Furnari y Josefina Pondé. En tanto, el sector libertario referenciado en Segundo Cernadas se abstuvo.
La votación volvió a poner en discusión la nueva normativa de alturas aprobada en abril por el Concejo Deliberante de Tigre, sobre la que La Troncal ya informó.
Para el sector de la zona RM1 comprendido entre avenida Agustín García, Los Lirios y el límite con Altamira, la normativa actual establece un máximo de planta baja más seis niveles.
Sin embargo, el expediente de este desarrollo fue presentado formalmente el 13 de octubre de 2025, antes de la medida cautelar dictada en noviembre de ese año y de la posterior aprobación de los nuevos límites.
El artículo 17 de la Ordenanza 4448/26 estableció un régimen transitorio para los proyectos que ya se encontraban en trámite. La norma excluye, bajo determinadas condiciones, a expedientes municipales presentados antes del 5 de noviembre de 2025 de la aplicación de los nuevos parámetros.
Y es justamente la interpretación de ese artículo la que enfrenta las posiciones.
Desde Fuerza Tigre sostienen que el régimen funciona en los hechos como una excepción que permite avanzar con desarrollos muy por encima de las alturas establecidas actualmente para Ruta 27.
“Lo advertimos cuando votamos en contra: el artículo 17 era una trampa. Decían que estaban limitando las alturas, pero al mismo tiempo se dejaban la puerta abierta para seguir aprobando excepciones. No pasaron ni tres meses y ya tenemos una torre de 20 pisos donde dijeron que el límite iba a ser seis”, afirmó Sebastián Rovira, presidente del bloque.
Rovira vinculó además el caso con una discusión más amplia sobre el crecimiento urbano del distrito.
“Si cada vez que aparece un desarrollo inmobiliario el límite se transforma en una excepción, entonces no existe ningún límite. Tigre necesita reglas claras, planificación y una discusión seria sobre qué ciudad queremos construir”, sostuvo.
Desde el Municipio de Tigre, en cambio, rechazaron que se trate de una “excepción a medida” y señalaron que tampoco corresponde definir técnicamente al proyecto como una torre de 20 pisos.
Según la información oficial correspondiente a los expedientes HCD 278/2026 y Municipal 4112-42370/2025, se trata de dos bloques de 17 niveles, de los cuales 13 corresponden a viviendas, uno a amenities y tres a estacionamiento.
El argumento central del Ejecutivo es que al momento de iniciarse el expediente regía la Ordenanza 3749/20 y la zona no contaba con el límite de altura que existe actualmente. Por eso, considera que aplicar al proyecto una restricción sancionada posteriormente implicaría modificar las reglas bajo las cuales comenzó su tramitación.
Desde el Municipio sostienen que ese criterio quedó expresamente contemplado en los artículos 17 y 17.1 de la Ordenanza 4448/26 y lo vinculan con los principios de irretroactividad de las normas y seguridad jurídica.
Esa interpretación también fue defendida por el sector de La Libertad Avanza que acompañó la aprobación.
“Una ciudad seria puede cambiar sus reglas, pero no puede cambiar el pasado”, afirmó durante el debate el concejal Diego Avancini.
Por su parte, Juan José Cervetto, presidente del bloque libertario, respaldó esa posición y sostuvo que “planificar también significa respetar las reglas”. Para el concejal, el debate sobre las alturas, las zonas donde densificar y la infraestructura necesaria debe darse, pero garantizando al mismo tiempo previsibilidad para quienes deciden invertir en el distrito.
Desde el Ejecutivo remarcaron además que la aprobación de la viabilidad urbanística no significa que el emprendimiento pueda comenzar a construirse inmediatamente y que existen requisitos técnicos que deben cumplirse antes del permiso definitivo de obra.
Según la información proporcionada por el Municipio, el proyecto cuenta con estudios aprobados de impacto ambiental, impacto vial, servicios esenciales y superficie absorbente.
Así, la controversia no pasa solamente por los casi 60 metros que alcanzará el complejo, sino por qué normativa corresponde aplicar a un proyecto iniciado antes de que Tigre modificara sus límites de altura.
Para Fuerza Tigre, el artículo 17 dejó abierta una vía para que emprendimientos presentados anteriormente puedan superar ampliamente los parámetros actuales y advierten que la situación podría repetirse con otros expedientes que permanecen en trámite.
Para el Municipio y los concejales que acompañaron la iniciativa, en cambio, no existe una excepción particular otorgada a este desarrollo, sino la aplicación del régimen transitorio establecido por la propia ordenanza para proyectos iniciados antes del cambio de reglas.
La discusión tiene además impacto directo sobre la zona. Ruta 27 concentra barrios, colegios, comercios y accesos utilizados diariamente por vecinos de Nordelta y Rincón de Milberg, por lo que los nuevos desarrollos vuelven a poner sobre la mesa cuestiones vinculadas con tránsito, servicios e infraestructura.
La aprobación de la viabilidad urbanística constituye una instancia dentro del proceso administrativo. Antes de comenzar las obras, el emprendimiento deberá completar las autorizaciones correspondientes y obtener el permiso definitivo de construcción.
El complejo proyectado en Sausalito y Los Lirios, frente a Nordelta, se convierte así en uno de los primeros casos concretos en los que queda expuesta la discusión sobre cómo se aplica el régimen transitorio de la normativa de alturas aprobada este año en Tigre.










