Cuatro piezas realizadas por Natalia Denegri en su taller de Puertos fueron seleccionadas para participar de Grassimesse 2026, una feria internacional de arte aplicado, artesanía y diseño que se realizará del 23 al 25 de octubre en el Museo Grassi de Leipzig. Después de la exposición, los jarrones quedarán incorporados de manera permanente al museo.
Natalia es artista, docente y creadora de Nato Pottery, el taller de cerámica que funciona en la plaza central de Puertos. Allí trabaja junto con su hija, Victoria Podavini, y también dicta clases para personas que buscan acercarse a la cerámica.

Sus piezas se reconocen por sus grandes dimensiones, sus formas irregulares y un aspecto que remite a objetos antiguos. Para realizarlas utiliza arcillas de distintas regiones de la Argentina y pigmentos naturales como carbón, café y yerba mate.
La participación en Grassimesse surgió después de que una amiga artista insistiera en que presentara su trabajo. La postulación requería preparar y documentar las obras para que fueran evaluadas por un jurado internacional.
“Honestamente no tenía ninguna expectativa. Pensaba que había muchísima gente talentosa y que, al tratarse de un concurso internacional, la convocatoria iba a ser enorme”, recuerda.
Pasaron varios meses sin noticias. Finalmente, Natalia encontró por casualidad un correo del Museo Grassi dentro de la carpeta de mensajes no deseados. Allí le confirmaban que había sido seleccionada.
“Me felicitaban porque había quedado seleccionada. ¡No podía creerlo! Pasé de tener cero expectativas a todo”, cuenta.

Grassimesse tiene sus orígenes en 1920 y cada año reúne obras de cerámica, vidrio, joyería, textiles, mobiliario y metal. Las piezas son elegidas por un jurado que evalúa su calidad artística y su diseño.
Natalia se formó en Bellas Artes y desde hace años investiga las características de las arcillas argentinas. La tierra roja de Misiones ocupa un lugar importante dentro de ese trabajo, aunque la elección del material depende de cada obra.
“Solo utilizo un palote y mis manos. Mi búsqueda como artista tiene que ver con rescatar saberes muy ancestrales. Quiero que cuando alguien observe una pieza sienta que el tiempo pasó por ella”, explica.
Para la artista, trabajar con cerámica también implica recuperar el vínculo directo entre las manos y la materia. Esa mirada atraviesa tanto sus obras como las clases que dicta en Nato Pottery.
El proyecto comenzó con talleres en su casa y después encontró un lugar propio en la plaza central de Puertos. El local funciona como taller, espacio de exposición y punto de encuentro para sus alumnos.
“Desde hacía tiempo sentía que podía haber una oportunidad en el exterior. En el local fui conociendo gente que vive en otros países y empezaron a aparecer propuestas. Sin dudas, nuestro taller en Puertos fue una puerta importante porque nos conectó con otras personas”, señala.

Las cuatro piezas que viajarán a Alemania fueron creadas en ese mismo espacio. Será la primera vez que los jarrones de Natalia se exhiban fuera del país.
La participación no terminará con la feria. Una vez finalizada Grassimesse, las obras quedarán expuestas de forma permanente en el Museo Grassi, integradas a una colección de piezas antiguas con las que, de acuerdo con la curadora, mantienen un diálogo particular.
“Que me digan que es un honor tener mis jarrones, porque mi obra dialoga con los antiguos del museo y se van a exponer entre ellos, me resulta increíble”, asegura.
En octubre, Natalia viajará a Leipzig llevando cuatro obras modeladas en Puertos y realizadas con tierras argentinas. “Espero que sean los primeros que salgan al exterior, pero no los últimos. Siento un orgullo enorme de representar a la Argentina. Quiero que conozcan mi país, la tierra y el lugar donde vivo, acá en Puertos”, concluye.










