Una mujer que pidió mantener su identidad en reserva afirma que fue abusada durante su infancia por Damián Rodríguez Alcobendas, ex párroco de Nordelta. Su testimonio aparece después de que el Vaticano confirmara una condena canónica contra el sacerdote por el abuso sexual de otro menor.
La carta fue acercada a La Troncal por una persona que trabaja con la autora y conoce el camino que atravesó antes de decidirse a contar lo sucedido. En el texto, la mujer explica que eligió no publicar su nombre para evitar una mayor exposición.
“Hoy quiero contar mi historia para que se sepa que hay más víctimas de Damián Rodríguez Alcobendas. Elijo no poner mi nombre para no exponerme aunque eso no le quita peso a mi denuncia”, comienza la carta.
En marzo de 2026, el Vaticano rechazó la apelación presentada por Rodríguez Alcobendas y confirmó su culpabilidad en un proceso administrativo penal canónico por un delito de índole sexual contra un menor. La sanción le impide ejercer de manera permanente cargos eclesiásticos o funciones directivas y administrativas dentro de parroquias, seminarios e institutos vinculados con la Iglesia. También tiene prohibido realizar tutorías o tareas de asesoramiento con menores. Se trata de una condena canónica y no de una sentencia de la Justicia penal argentina. Más información sobre la resolución del Vaticano.
Ese proceso corresponde a otro caso y no al relato conocido ahora. La carta no informa si esta nueva acusación fue presentada ante la Justicia o ante las autoridades eclesiásticas.
La mujer sostiene que los hechos ocurrieron cuando tenía entre 7 y 11 años. “Durante décadas mi cuerpo y mi psiquis se protegieron congelando esa experiencia. Recién hace dos años pude reconocer y comprender plenamente lo vivido”, relata.
También describe las consecuencias que, según explica, atravesó durante gran parte de su vida: miedo, confusión, pérdida de confianza y disociación. “Durante muchos años creí que esa era mi forma de ser, hasta que entendí que no era mi personalidad, era un trauma”, expresa.
Rodríguez Alcobendas estuvo durante 15 años al frente de la Parroquia Sagrada Familia de Nordelta y también se desempeñó como capellán en colegios católicos. La autora señala que tuvo contacto con diferentes ámbitos educativos, religiosos y comunitarios, y manifiesta su convicción de que podrían existir otras personas que atravesaron situaciones similares.
“Hablo porque durante casi 30 años esto estuvo tapado, incluso para mí. Y porque sé que hay otras personas, mujeres y hombres, que atravesaron este mismo infierno. Y ojalá leer esto puede ser una puerta: para descubrir, para pedir ayuda, para empezar un camino”, continúa.
En la parte final, la mujer habla de su proceso de recuperación y explica el sentido que le da al perdón. “Perdonar no es justificar: es quitarle poder a quien ya tuvo demasiado. Es salir del lugar de víctima para vivir con mayor libertad. Y hablar es un acto de justicia, pero también es un acto de amor propio. Y de cuidado hacia otros”.
La autora cerró su carta con un pedido para que el testimonio sea compartido si puede ayudar a otra persona a reconocer una situación de abuso o animarse a pedir acompañamiento.
Las personas que atravesaron una situación de violencia sexual o conocen un caso pueden comunicarse gratuitamente con la Línea 137, disponible las 24 horas, o escribir por WhatsApp al 11-3133-1000. Información oficial sobre asistencia y acompañamiento.










