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Nordelta: Judaica Norte arranca el año con grandes proyectos educativos y culturales

Judaica Norte Nordelta comienza el 2026 con una agenda de crecimiento que incluye la ampliación de su jardín de infantes y una ambiciosa puesta en valor del salón principal del edificio, con el objetivo de convertirlo en un espacio cultural equipado con tecnología de primer nivel y abierto a toda la comunidad.

La propuesta de desarrollo de la comunidad, nucleada en la Judaica Norte, se basa en el concepto de construir centros que integren lo religioso, lo educativo y lo cultural. La sede de Nordelta comenzó a construirse en 2015 y fue inaugurada dos años después, y desde sus inicios la actividad cultural ocupa un lugar central en su identidad. En ese marco, el rabino Gabriel Pristzker señaló: “Estamos trabajando para ser un referente cultural de toda la comunidad en la Ciudad”.

En el plano educativo, continúa el crecimiento del jardín de infantes que funciona en la sede de Nordelta, perteneciente al colegio Arlene Fern, una institución con más de 30 años de trayectoria que forma parte de Fundación Judaica y tiene su base principal en el barrio porteño de Belgrano. Actualmente, el jardín cuenta con más de 30 alumnos y alumnas, y durante 2026 se prevé la inauguración de la sala de 4 años. Además, se proyecta la construcción de un patio de juegos en los jardines del templo.

El objetivo es completar el nivel inicial hasta sala de 5 años. Hoy el jardín dispone de salas de 12 a 18 meses, de 2 y de 3 años, en el marco de una ampliación del edificio central realizada en 2025, respetando el diseño original. Por un acuerdo con ORT, los egresados del jardín tienen garantizada la continuidad de sus estudios en la sede de ese colegio en Hacoaj/Tigre.

Desde la conducción destacan que se trata de una propuesta educativa inclusiva e innovadora, abierta a toda la comunidad. Si bien incorpora contenidos religiosos, asisten también familias que no pertenecen a la colectividad judía y que eligieron el proyecto por su enfoque pedagógico. El horario de clases es de 9 a 12, con la posibilidad de doble jornada hasta las 16 y una franja de ingreso temprano desde las 8 o 8:30. A partir de los 18 meses se dictan clases especiales como música e inglés; desde los 2 años la educación es bilingüe y desde sala de 3 se incorpora educación digital.

En paralelo, Judaica Norte impulsa un fuerte desarrollo cultural. El edificio cuenta con un amplio salón donde funciona el templo, que además alberga talleres de teatro, club de lectura, cine debate y charlas de actualidad política y económica. Para profundizar esta línea, la comunidad contrató al mismo estudio de arquitectura que diseñó el edificio original, ABV, para realizar las terminaciones internas y dotar al espacio de un sistema acústico y tecnológico de alto nivel. “Queremos transformarlo en una sala de altísimo nivel”, explicó el rabino Pristzker.

El proyecto contempla recubrimientos de madera y una cúpula especialmente diseñada para un sofisticado sistema de sonido, con una inversión significativa. El salón tiene capacidad para 400 personas sentadas y puede ampliarse mediante una pared corrediza que lo conecta con el foyer principal. La intención es consolidar allí una oferta cultural que amplíe la vida artística de Nordelta y su entorno. “Queremos ser el espacio cultural que Nordelta hoy no tiene”, resumió.

Finalmente, desde la comunidad destacaron que estos proyectos se complementan con iniciativas orientadas al diálogo y la integración, como el trabajo interconfesional con la Parroquia Sagrada Familia y los proyectos compartidos con colegios de la Ciudad en temas de pluralismo religioso, cultural y educación en valores. “Son actividades relevantes que forman parte de nuestros proyectos para este año que comienza”, concluyó el rabino Pristzker.

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