Una resolución judicial dispuso que la Asociación Vecinal Nordelta (AVN) instale reductores de velocidad cada 100 metros en las avenidas troncales, con el objetivo de disminuir el riesgo de atropellamientos de carpinchos y mejorar la seguridad vial dentro de la Ciudad Pueblo.
La medida forma parte de una serie de acciones cautelares vinculadas a la presencia de fauna silvestre en Nordelta y a los incidentes registrados en los últimos años. Según la resolución, la circulación de carpinchos cerca de las avenidas principales representa un riesgo tanto para los animales como para quienes transitan en vehículo.

El punto central de la disposición establece que la AVN deberá colocar lomos de burro cada 100 metros en toda la extensión de las avenidas troncales. La implementación deberá realizarse en un plazo máximo de 20 días desde la notificación.
La orden también incluye otras acciones:
– Poda y adecuación de arboledas y arbustos en los laterales de las avenidas para mejorar la visibilidad de fauna silvestre.
– Refuerzo del monitoreo y control de velocidad, en coordinación con el área de Tránsito del Municipio de Tigre.
– Evaluación de una reducción específica de la velocidad durante la noche.
– Colocación de mayor señalización preventiva, vertical y horizontal, incluyendo advertencias de cruce de fauna y cartelería luminosa.
– Implementación completa de las medidas dentro del plazo de 20 días.
La resolución ya fue notificada a Nordelta, a la AVN y al Municipio de Tigre para su ejecución.

Además del nuevo esquema de circulación, la instalación de reductores cada 100 metros podría generar cambios en los tiempos de traslado diario de los vecinos y en el tránsito de ambulancias, bomberos y patrulleros, especialmente en un corredor principal que conecta los barrios con el Sanatorio Nordelta y otros servicios esenciales. Las autoridades deberán coordinar estos aspectos durante la puesta en marcha de la medida.
La resolución no especifica cómo deberán circular las ambulancias, móviles de seguridad, bomberos u otros servicios urgentes una vez instalados los lomos de burro. Por eso, será necesario que la AVN y el Municipio definan cómo se garantizará que estos vehículos puedan mantener tiempos de respuesta adecuados en situaciones de emergencia.
Al mismo tiempo, la medida podría modificar la forma en que los vecinos se desplazan todos los días por la avenida troncal, especialmente en horarios de ingreso y salida de colegios, trabajos y actividades. Con la implementación de los reductores cada 100 metros, los traslados dentro de Nordelta podrían volverse más lentos, por lo que se espera que haya adaptaciones en la organización del tránsito y en la rutina diaria hasta que el nuevo esquema quede consolidado.









