Un consultorio de estética ubicado en Coral Suite, en Nordelta, trabaja con tratamientos para pieles sensibles que combinan evaluación profesional, tecnología y seguimiento personalizado, con atención también en otros puntos de la zona.
En un contexto donde factores como el estrés ambiental, la polución, la exposición solar y el uso intensivo de productos impactan en la piel, crece la demanda de tratamientos que prioricen el equilibrio cutáneo y el cuidado a largo plazo.
La cosmetóloga Andrea S. Montes, con más de 25 años de experiencia, desarrolla un enfoque basado en la personalización de cada tratamiento, especialmente en pieles sensibles, donde el objetivo no es solo mejorar el aspecto sino también fortalecer la barrera cutánea y acompañar su funcionamiento.

Dentro de este enfoque, el trabajo combina técnicas manuales con aparatología específica. Para la higiene facial se utiliza tecnología que permite realizar limpieza, hidratación y nutrición en una misma sesión, adaptando cada tratamiento según las necesidades de la piel.
En casos donde se requiere un abordaje más profundo, se aplican protocolos orientados a mejorar textura, luminosidad y firmeza, siempre con una evaluación previa y evitando intervenciones agresivas.
El enfoque también incorpora activos como la ectoína y los exosomas, vinculados al cuidado de la barrera cutánea y a procesos de regeneración, integrados dentro de protocolos diseñados de forma individual.
Además de los tratamientos en gabinete, se desarrollan talleres de skincare y espacios de asesoramiento, con el objetivo de que cada persona pueda comprender mejor su piel y sostener el cuidado en el tiempo.
La atención se realiza en distintos puntos de la zona, incluyendo Nordelta (Coral Suite, La Alameda), Pilar y Tortuguitas, con turnos coordinados previamente.










