En el departamento de Colonia, Uruguay, las propuestas turísticas se extienden más allá del casco histórico de su capital. Playas de agua dulce, bodegas en Carmelo, circuitos vinculados con el queso y establecimientos rurales forman parte de una oferta que busca recibir visitantes durante todo el año. En diálogo con La Troncal, Martín Álvarez Ingold, director de Turismo departamental, repasó las opciones y las expectativas para el verano.
Colonia del Sacramento suele ser la primera referencia al pensar en este destino uruguayo. Sin embargo, recorrer el departamento permite conocer otras localidades, paisajes y actividades, con alternativas para una escapada o una estadía más larga.
“Colonia el departamento, que sería como la provincia de ustedes, es mucho más que eso”, explicó Álvarez Ingold. La intención, señaló, es distribuir la actividad turística y acercar a los visitantes a propuestas que se desarrollan fuera de la capital departamental.

Carmelo, con sus bodegas y los recorridos vinculados con el vino, es uno de los destinos mencionados. Nueva Helvecia, también conocida como Colonia Suiza, y Colonia Valdense suman experiencias asociadas con la producción de quesos y la gastronomía. El turismo rural completa ese mapa, con establecimientos que permiten acercarse a la vida y la producción del campo.
A esas opciones se agrega la costa. Según detalló el funcionario, el departamento cuenta con 180 kilómetros de costa, con playas de arena y agua dulce. Para la temporada de verano, la planificación contempla tanto estos espacios como las actividades gastronómicas, culturales y patrimoniales.
La tranquilidad es uno de los atributos que Álvarez Ingold destacó durante la entrevista. En su descripción, las localidades del departamento ofrecen un ritmo que permite recorrer, compartir tiempo al aire libre y combinar distintas actividades sin concentrar toda la visita en un único punto.
Sobre las expectativas del sector, contó que los intercambios con las cámaras hotelera y gastronómica mostraban una buena recepción de turistas durante los fines de semana. Al mismo tiempo, observó cautela en las reservas anticipadas y una tendencia a decidir los viajes más cerca de la fecha, pendiente de las condiciones meteorológicas.
La actividad, de todos modos, no se limita al verano. “Nosotros tenemos turismo todo el año”, sostuvo. Además de las playas, mencionó el patrimonio, los encuentros y el turismo deportivo como parte del trabajo para sostener las visitas en distintas épocas.

La navegación también integra la experiencia. Colonia cuenta con puertos deportivos públicos y privados, mientras que la llegada a Carmelo permite sumar un recorrido entre islas. “Es un viaje que ya es una experiencia turística en sí”, expresó.
En relación con quienes llegan en embarcaciones particulares, el director reconoció que existen aspectos por mejorar en los procedimientos de ingreso y salida. Explicó que se trabaja con distintos niveles de gobierno y con operadores privados para facilitar esos procesos.

Para organizar una visita, el primer paso es elegir qué experiencias se quieren combinar: patrimonio en Colonia del Sacramento, bodegas en Carmelo, gastronomía en las colonias o días de playa. Ese recorrido permite pensar a Colonia como un departamento para explorar, con propuestas que pueden distribuirse en varios días y en diferentes momentos del año.










